TDAH

Boy learning to paint with roller

¿Qué es el TDAH?

El TDAH es un trastorno neurobiológico que afecta la capacidad de concentrarse, controlar impulsos y regular la actividad motora. A menudo se diagnostica en la infancia, pero sus efectos pueden perdurar en la vida adulta. Las personas con TDAH suelen tener dificultades para mantener la atención en tareas, organizar actividades y seguir instrucciones, lo que puede generar frustración, baja autoestima y dificultades en el rendimiento escolar o laboral.

Physiotherapist assisting child using smartphone for visual tracking and attention therapy
  • Déficit de atención: Dificultad para concentrarse en tareas y mantener la atención durante periodos prolongados.

  • Hiperactividad: Sensación de inquietud y necesidad de moverse constantemente, lo que dificulta el descanso y la concentración.

  • Impulsividad: Actuar sin pensar en las consecuencias, lo que puede generar dificultades en las relaciones sociales y laborales.

Children doing sensory exercises at kindergarten

¿Te cuesta concentrarte o controlar tus impulsos? Podemos ayudarte a gestionar el TDAH

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un trastorno neurobiológico que afecta tanto a niños como a adultos. Se caracteriza por síntomas como la falta de atención, impulsividad y hiperactividad. Aunque estos síntomas son comunes en los niños, muchas personas continúan experimentando los efectos del TDAH durante su vida adulta. Si tú o tu hijo padecen TDAH, la psicoterapia y un enfoque adaptado pueden ayudar a gestionar los síntomas y mejorar el bienestar.

Beneficios del tratamiento para el TDAH

El tratamiento adecuado puede mejorar significativamente los síntomas del TDAH y la calidad de vida de la persona. Algunos de los beneficios incluyen:

  • Mejora de la concentración y capacidad de realizar tareas.

  • Reducción de la hiperactividad y la impulsividad, permitiendo una mayor calma.

  • Mejoría en las relaciones interpersonales, ya que aprenderás a controlar los impulsos y la necesidad de interrumpir.

  • Aumento de la autoestima, al mejorar el rendimiento académico, laboral y personal.

  • Mayor organización y gestión del tiempo, lo que facilita la vida diaria y reduce el estrés.